PRINCIPAL

Flameado: es un tratamiento térmico mediante mecheros de
oxiacetileno aplicado a tablas de gran superficie, donde se consigue obtener superficies rugosas con cierto relieve.
Serrado: este proceso es casi siempre previo a otras terminaciones
superficiales y se consigue una superficie plana y lisa.
Rústico: junto con el abujardado el tratamiento más antiguo y sencillo, consiguiéndose un aspecto poco uniforme con marcas de corte natural.

Una vez que se le ha dado forma a la pieza de granito, se realiza la
elección del acabado final de la superficie de la piedra con criterios
técnicos y estéticos, en función de su destino y ubicación.
Los acabados que se le pueden dar son los siguientes:
Pulido: mediante máquinas se consigue una superficie brillante,
lisa y plana.
Apomazado: es un tratamiento similar al pulido pero no se
obtiene tanto brillo.
Abujardado: es el más utilizado y el más antiguo que se lleva a
cabo manualmente consiguiendo un acabado más o menos fino y uniforme.