MA INVASIÓN
A Javier Pérez Toril se le encendió la bombilla mientras trabajaba en los oídos de sus pacientes.
El otorrinolaringólogo hace microcirugía de oídos y suele utilizar microaspiradores (micro: muy pequeño). “Cuando se realiza una pequeña operación en el oído se utiliza un microaspirador para que extraiga el líquido. Para evitar que el aspirador se obstruya con un trocito de piel, se coloca en el extremo del aspirador un ‘algodoncito’, que por efecto de la herida se tiñe de rojo”, explica.
El inventor observó que a medida que transcurría la operación, el algodón volvía a su color original, el blanco. Y no había hecho falta jabón ni detergente: la mancha de sangre había sido eliminada por el paso continuo de líquido a través del algodón.
Por tanto, la circulación continua de agua a través de una tela manchada puede eliminar la mancha.