En
cambio, la extracción del mineral se realiza de manera más
cuidadosa
a otras explotaciones mineras a cielo abierto: se definen y delimitan zonas
con contenidos en níquel superiores al límite de rentabilidad
económica (0.2%).
Para ello y con el fin de conseguir el mineral más concentrado se realizan
los siguientes pasos:
Se realizan
sondeos de contorno de unos 2 metros de profundidad con las perforadoras de
producción para delimitar los bordes de los cuerpos minerales.
Para la delimitación, se realizan análisis químicos de
los ripios obtenidos de donde se obtiene la concentración de níquel
y cobre presente en esa zona.
Una
vez que se han marcado los límites de los cuerpos minerales y han sido
supervisados por el geólogo,
se procede a la voladura selectiva.
Después
de la voladura, se cargan los volúmenes de estéril en los dúmperes
y se llevan a las escombreras, quedando al descubierto la masa mineral. El
último paso, es valorar la masa mineral al descubierto. Por medio de
programas informáticos y el estudio que se hizo inicialmente se calcula
la cantidad y concentración de minerales en las
distintas zonas
de la mina.