PRINCIPAL

Mediante la distribución de agua por gravedad, sólo se pueden regar tierras que estén a una cota -altura- menor que el canal. Si hay agua sobrante, podemos ampliar las zonas regables subiendo el agua mediante bombeo a acequias con más altura.

 

 

 

 

 

 

 

En el canal de Montijo podemos encontrar varias estaciones de elevación. Puesto que las bombas funcionan mediante electricidad, se encarece el agua: los regantes de estas tierras pagan más por el agua que los de las zonas bajas.