Con
esta aportación de agua se consigue aumentar
las cosechas respecto a los cultivos de secano. Y por
otro lado permite el cultivo de especies que consumen
mucha agua, y que de otra forma, sería imposible
cultivar en tierras de secano.
En
las Vegas Altas del Guadiana los canales de
Orellana y Zújar distribuyen el agua de riego. En
las Vegas Bajas lo hacen el de Lobón y el de Montijo.