Este
tipo de riego es el que mejor aprovecha el agua: los tubos de polietileno
tienen pequeñas perforaciones -goteros- junto a las plantas. Dejan
escapar el agua al ritmo que el suelo puede ir absorviéndola: se aprovecha
toda.
Otra
ventaja del goteo es, que al agua se le pueden añadir los fertilizantes,
con lo cual son distribuidos de una forma muy precisa y barata a todas las
plantas. Los inconvenientes de este sistema son que el agua necesita presión,
que no se obtiene en el agua de la acequia salvo que esté muy alta
respecto al terrero. Por lo tanto exige utilizar una bomba. Además
el agua debe ser filtrada para que los goteros no se obstruyan.
En
las plantas de temporada, como maíz y tomate, tras la cosecha los tubos
deben ser retirados. Últimamente se utilizan tubos biodegradables