El
proceso productivo continúa con la laminación en caliente, donde
se utiliza la palanquilla como materia prima para la obtención de barras
(corrugadas o lisas). La laminación consiste en sucesivas reducciones
de sección -grosor- de la palanquilla mediante el paso de ésta
por diversos cilindros de laminación. Durante el proceso se llevan
a cabo controles continuos de peso por unidad de longitud, secciones de paso,
características geométricas y propiedades mecánicas de
resistencia a la tracción del producto final, para mantenerlas dentro
de los parámetros deseados.
El proceso de laminación en caliente se divide en varias etapas:
Recalentamiento
de palanquillas
Las palanquillas se recalientan en hornos alimentados con gas natural hasta
alcanzar una temperatura adecuada para adquirir la plasticidad suficiente
que permita reducir su sección -entre 1.150 y 1.200 ºC.
Desbaste
Consiste en reducir sustancialmente la sección inicial de la palanquilla,
la cual se deja preparada para su acceso al tren intermedio. Al final del
desbaste se realiza un primer despunte: se corta el extremo de cada barra
hasta igualarlas todas.